Antes de proponer nada, necesitamos entender cómo funciona tu empresa por dentro. Estos cuatro cuestionarios cubren las áreas clave de cualquier negocio: cómo captás clientes, cómo vendés, cómo entregás y cómo te organizás. Cada uno se completa por separado y guarda el borrador en tu navegador.
Lo ideal es que cada cuestionario lo responda la persona que vive ese proceso todos los días, no quien lo supervisa. Describí lo que pasa de verdad, no lo que debería pasar: un proceso incómodo pero real vale más que uno lindo y falso.
Cómo llegan las consultas, de dónde vienen, qué mensaje reciben y dónde se pierden antes de llegar a ventas.
Qué pasa cuando entra una consulta, quién la contacta, cómo se presupuesta, cómo se hace el seguimiento y dónde se escapan las ventas.
Cómo se entrega el producto o servicio, quién hace qué, qué tareas son manuales, dónde hay atrasos y qué errores se repiten.
Dónde están los datos, quién tiene acceso, cómo fluyen facturas y contratos, y cómo se controla y se reporta el negocio.